
Preguntas y
Respuestas Sobre el Arrebatamiento Preira y Sobre Este Libro
Q:
¿Cuál es la importancia de distinguir entre todas las diferentes
posiciones sobre el arrebatamiento?
A:
La Biblia enseña que la copa de la iniquidad del hombre un día
se llenará y que Dios regresará a juzgar a la humanidad. La
preparación para Su retorno y la ejecución del juicio del mundo
impío y rebelde se efectuará en un periodo de siete años
dividido en tres partes: los juicios de los sellos, los juicios
de las trompetas y los juicios de las copas, cada uno superando
al anterior en intensidad. Al final de este periodo, el Señor
Jesús se manifestará en la Batalla de Armagedón y reclamará Su
derecho al trono. Antes de que Dios derrame Su ira, sin embargo,
la Biblia promete que el Señor Jesús arrebatará a los escogidos
que conforman la Iglesia fiel y verdadera, llevándoselos al
cielo.
La posición
del arrebatamiento pretribulacional enseña que la ira de Dios
comenzará al iniciarse esta fase de siete años, fase que es
comúnmente llamada “Periodo Tribulacional”. Por lo tanto,
básicamente el pretribulacionismo enseña que el arrebatamiento
debe ocurrir antes de que la “Tribulación” comience. La posición
del arrebatamiento durante la tribulación enseña que la ira de
Dios comenzará a la mitad del “Periodo Tribulacional”; por lo
tanto el arrebatamiento ocurrirá a la mitad de esta fase
también. La posición del arrebatamiento postribulacional enseña
que la ira de Dios, y por lo tanto el arrebatamiento, ocurrirá
al final de este “Periodo Tribulacional”.
Recientemente
a salido a la palestra otra posición: la preira, que es la
posición presentada en este libro. Como el mesotribulacionismo,
la posición preira enseña que el arrebatamiento ocurrirá durante
el “Periodo Tribulacional” de siete años, pero en vez de situar
este evento en un nebuloso punto medio lo sitúa en una bien
definida secuencia de eventos — antes del Día del Señor, el cual
contiene la ira de Dios. Es nuestra convicción que esta es la
enseñanza bíblica correcta y que es la posición enseñada por el
Señor Jesús y los escritores del Nuevo Testamento.
Q:
¿Por qué desacreditan al pretribulacionismo y no a las otras
posiciones?
A:
A diferencia del mesotribulacionismo y del postribulacionismo,
que enseñan que los creyentes tendrán que sufrir algunos de los
juicios de Dios, el pretribulacionismo enseña que los creyentes
serán arrebatados antes de que comience el “Periodo
Tribulacional” de siete años, lo que los deja vulnerables y sin
preparación espiritual para enfrentar el tiempo más peligroso
que habrá en toda la historia de la humanidad. Aunque no
concordamos totalmente con el meso y postribulacionismo, no los
desacreditamos porque es la preparación para enfrentar lo
que está por venir, y no los detalles en la secuencia de los
eventos, lo que realmente importa.
Q:
Desde un punto de vista bíblico, ¿qué tiene de malo el
pretribulacionismo?
A:
La enseñanza no se encuentra en la Biblia. Aun los eruditos
pretribulacionistas admiten que no existe evidencia bíblica
directa que apoye esta posición. El error generado por esta
enseñanza es tan antigua como su nombre, el arrebatamiento pre-tribulación(al).
La Biblia no menciona ningún periodo llamado “el Periodo
Tribulacional”. El nombre más correcto para este tiempo es la
Semana Septuagésima de Daniel, el cual se surge de la lectura de
Daniel 9:24. Por último, el pretribulacionismo sitúa al
arrebatamiento en un tiempo diferente del que se determinaría
por medio de una lectura literal de los textos bíblicos que
mencionan el tema. Las consecuencias prácticas de esta falsa
enseñanza, para la generación que entre a la Semana 70,
generación de la que nosotros fácilmente podríamos ser parte,
serán desastrosas.
Q:
¿Cómo pueden ir en contra de lo que los eruditos bíblicos han
enseñado durante 2.000 años?
A:
No estamos en conflicto con lo que han enseñado los teólogos
durante 2.000 años. Estamos en conflicto sólo con lo que han
enseñado algunos teólogos durante estos últimos 200 años.
El pretribulacionismo es una enseñanza que se desarrolló sólo a
comienzos del 1800, y hay muchos grandes eruditos bíblicos
clásicos que han rechazado la posición.
Q:
¿Por qué no dejar que los eruditos resuelvan el problema?
A:
Sin duda que la mayoría de los prominentes eruditos
pretribulacionistas de hoy en día creen sinceramente que el
pretribulacionismo es la posición correcta. Sin embargo,
la Biblia nos ordena a los creyentes a examinarlo todo y a
retener sólo lo bueno (1 Ts. 5:21). Esto significa que no
debemos dejar que los pastores y los teólogos piensen por
nosotros. Cada creyente tiene la responsabilidad de examinar las
enseñanzas de los hombres a la luz de la Palabra de Dios.
Q:
¿No está la Iglesia exenta de “la Tribulación”?
A:
No. La Biblia nos dice que la Iglesia está exenta sólo de la ira
de Dios. La ira de Dios está contenida en el Día del Señor, el
cual ocurre después de la apertura del sexto sello. La Gran
Tribulación coincide con el quinto sello, el cual precede a la
ira de Dios.
Q:
¿No es la Gran
Tribulación sólo para los judíos?
A:
En Mateo 24, los discípulos del Señor le hacen la siguiente
pregunta: “¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”
En respuesta el Señor Jesús enumera una muy específica lista de
las señales de los últimos tiempos, incluyendo la Gran
Tribulación, que precederá Su retorno. Muchos sugieren que Su
respuesta se aplica sólo a Israel, puesto que la pregunta fue
formulaba antes de la fundación de la Iglesia. Sin embargo, los
discípulos que hicieron esta pregunta fueron los mismos
discípulos que estaban reunidos para Pentecostés. El Señor Jesús
se está dirigiendo a los creyentes.
Q:
¿Significa esto que ustedes creen que el programa de Dios para
la Iglesia es el mismo para Israel?
A:
No. Dios hizo
un pacto con Israel, y lo cumplirá. Sin embargo, habiendo sido
injertada en el olivo (Ro. 11:17), la Iglesia es parte del plan
de Dios.
Q:
Pablo dice que no nos ha puesto Dios para ira (1 Ts. 5:9). ¿La
ira de Dios no está contenida en los sellos?
A:
No. La ira de
Dios es parte del Día del Señor, el cual no comienza sino hasta
después de la apertura del sexto sello.
Q:
¿Por qué haría Dios que la Iglesia pasara por juicios diseñados
para Israel?
A:
Cuando el Señor
Jesús regrese, lo hará para presentarse a Sí
mismo una Iglesia sin “mancha ni arruga ni cosa semejante” (Ef.
5:27). Si él Señor regresará hoy, ¿podemos honestamente decir
que todo el cuerpo de creyentes está listo para presentarse ante
Él? ¿Puede la Iglesia actual ser descrita como no teniendo
“mancha ni arruga ni cosa semejante”? Los sellos son la
característica de un periodo de refinamiento por fuego por la
que la Iglesia debe pasar a fin de que el Señor pueda
presentársela a Sí mismo. Aunque posicionalmente cada
creyente está justificado por Dios, no lo está en su vida
práctica.
Q:
Durante los juicios de los sellos, la cuarta parte de la
población mundial perecerá a causa de las guerras, las
epidemias, las hambrunas y los desastres naturales. ¡Eso es más
de un billón de personas! Dios no le haría eso a Sus hijos.
A:
¿Por qué no?
Dios lo ha hecho en el pasado y lo hará de nuevo en el futuro. A
través de todo el Antiguo Testamento, se ve a Dios enviando
guerras, hambrunas, sequías y plagas sobre Israel con el fin de
que Su pueblo abandone la idolatría. Todos los que esgrimen el
argumento de “Dios no haría eso” deberían leer Deuteronomio 28.
Q:
Si es cierto que la Iglesia pasará a través de algunos de los
juicios de Dios descritos en el Apocalipsis, ¿por qué no se
menciona a la Iglesia después del capítulo 4?
A:
Se menciona. Juan no usa específicamente la palabra “iglesia”.
Él sólo usa la palabra “iglesia” para referirse a las
advertencias que el Señor Jesús les da a cuerpos específicos
de creyentes, no a todo el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, la
ausencia de la palabra “iglesia” en los capítulos posteriores no
se puede usar para decir que el Cuerpo de Cristo no estará en la
tierra durante este tiempo. De hecho, las cartas a las siete
iglesias de Apocalipsis 2 y 3 indican con claridad que la
Iglesia estará en la tierra durante los primeros seis
sellos. El Señor Jesús les dice a cinco de estas iglesias que
deben arrepentirse y les dice a las seis que deben prepararse
para vencer. La pregunta que el lector de estos pasajes debiera
hacerse es “¿Vencer qué?” El Señor Jesús responde a
continuación esta pregunta al describir los juicios de los
sellos.
Q:
¿No es el arrebatamiento cuando Juan es llamado al cielo en
Apocalipsis 4?
A:
No. El Señor Jesús llama a Juan al cielo para que contemple “las
cosas que sucederán después de estas”. Sugerir que la ascensión
de Juan simboliza el arrebatamiento de todos los creyentes
requiere que el lector deje de lado la lectura literal de la
Biblia para leerla alegóricamente. Aun los mismos eruditos
pretribulacionales concuerdan en que esta no es una forma
aceptable de interpretar este pasaje.
Q:
“Te guardaré de la hora de la prueba” ¿No promete esto la
Biblia?
A:
Una vez que comprendemos el significado bíblico de la frase, “Te
guardaré de la hora de la prueba”, queda claro que no se la
puede utilizar para sostener la enseñanza de que la Iglesia será
arrebatada para evitar que los creyentes entren al “Periodo
Tribulacional”, o, dicho correctamente, a la Semana
Septuagésima. En vez de eso, la promesa comprueba que la Iglesia
estará presente durante este periodo, y que en medio de él Dios
protegerá sobrenaturalmente a un grupo de creyentes, la Iglesia
de Filadelfia, Su Novia verdadera y fiel.
Q:
¿No hablan las cartas a las siete iglesias de una iglesia
verdadera que será arrebatada antes de la Tribulación y de seis
iglesias falsas que se quedarán en la tierra a sufrir la
Tribulación?
A:
El Señor Jesús nunca dice que estas sean iglesias falsas. De
hecho, la mayoría de estas iglesias son elogiadas por sus obras,
su adherencia a la sana doctrina y su fidelidad. La misma orden
que el Señor les da a los cristianos de todas las épocas,
nosotros incluidos, es la que les da a cuatro de las seis
iglesias: que se arrepientan de sus pecados, que perseveren y
que venzan.
Q:
Estas cartas fueron escritas para iglesias del primer siglo.
¿Por qué deberían ser para nosotros también?
A:
Es cierto que estas iglesias existieron durante el primer siglo
de nuestra era. Pero esto de ninguna manera las hace
irrelevantes para nosotros hoy en día. Si las desechamos a
ellas, deberíamos también desechar todo el Nuevo Testamento
(excepto los evangelios), ya que este también está compuesto por
cartas que fueron escritas para individuos e iglesias
específicas de ese tiempo. Sabemos que las cartas a las siete
iglesias son relevantes para los cristianos de los últimos
tiempos porque ellas contienen referencias especificas a los
últimos tiempos. Por ejemplo, el Señor Jesús les dice “vendré
pronto a ti” a las iglesias tibias y transigentes; a la iglesia
corrompida le dice “pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo
venga”; y a la iglesia muerta le advierte “vendré sobre ti como
ladrón”, una referencia clara a Su segunda venida (1 Ts. 5:2).
Q:
¿Puede ser que las siete iglesias representen en realidad épocas
de la historia eclesiástica?
A:
Para aceptar la posición de “épocas de las iglesias” uno debe
dejar de lado la lectura normal y literal de la Biblia y leerla
de forma alegórica. Además, se debe estar dispuesto a aceptar
que la Iglesia de Filadelfia representa a todo el Cuerpo de
Cristo: ferviente, santificado y listo para ser llevado al
cielo. Por muy lindo que sea este cuadro es, una mirada realista
nos dice que este no es el caso.
Q:
¿No dice la Biblia que el Espíritu Santo debe ser quitado de la
tierra antes de que se manifieste el Anticristo?
A:
No. Este argumento proviene de 2 Tesalonicenses 2:7: “…hay quien
al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en
medio…” El ministerio del Espíritu
Santo es enseñar, consolar, interceder, convencer, guiar,
fortalecer, santificar y regenerar, no impedir el pecado
o evitar que se manifieste “el hombre de pecado”. Además, el
Señor Jesús dijo que nos enviaría a un Consolador, el Espíritu
Santo, para guiar y dar testimonio (enseñar) a todos los
creyentes; lo que significa que Él debe estar disponible también
para aquellos que serán salvos después del arrebatamiento.
Q:
Si se supone que debemos esperar ver al Anticristo como una de
las señales de los últimos tiempos, ¿por qué ninguno de los
escritores del Nuevo Testamento nos lo dice?
A:
Tres de ellos lo hacen: Mateo, al registrar las palabras del
Señor en Mateo 24:15; Marcos, al registrar las palabras del
Señor en Marcos 13:14; y Pablo, en 2 Tesalonicenses 2:3–8.
Q:
Al situar el arrebatamiento entre los sellos sexto y séptimo,
¿no están contradiciendo la enseñanza del Señor Jesús en cuanto
a que nadie conoce el día ni la hora?
A:
No. El Señor Jesús dice que cuando veamos las señales sabremos
que nuestra redención está cerca (Lc. 21:28). Lo mismo enseña
con la parábola de la higuera en Mateo 24:32–34. Habrá un tiempo
en la secuencia de los eventos en que los creyentes podremos
anticipar, aunque no calcular, el retorno de nuestro Salvador.
Q:
¿No enseña la Biblia que el arrebatamiento será un evento
silencioso, secreto, revelado sólo a los creyentes?
A:
La Biblia enseña que el Señor Jesús regresará a la tierra de la
misma manera como ascendió: en forma física. Descenderá del
cielo con voz de mando y con trompeta de Dios (1 Ts. 4:16), y
todo ojo le verá (Ap. 1:7). Los muertos en Cristo saldrán de sus
tumbas y junto con los creyentes que estén vivos serán
arrebatados a las nubes para recibir al Señor en el aire (1 Ts.
4:17). Sólo los creyentes serán arrebatados, pero todo el mundo
los verá.
Q:
¿No es la venida del Señor para el arrebatamiento un evento
“parcial” o espiritual? ¿No regresa Él físicamente recién para
la Batalla de Armagedón?
A:
El Señor Jesús regresa sólo una vez — para arrebatar a Su
Iglesia y derramar Su juicio sobre el mundo impenitente. De ahí
que se llame la Segunda Venida de Cristo. Hay sólo una.
Cada referencia bíblica a Su venida indica que esta Él vendrá en
forma corporal, física, visible. “Por que el señor mismo con voz
de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán
primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos
quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes
para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el
Señor” (1 Ts. 4:16-17). Y, “Pero con respecto a la venida de
nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él…” (2 Ts.
2:1). Varios otros pasajes se podrían citar.
Q:
¿No dice la Biblia que el arrebatamiento será sorpresivo, que el
señor vendrá como ladrón en la noche?
A:
No. La Biblia enseña que el arrebatamiento será sorpresivo sólo
para el mundo incrédulo. Aunque Pablo escribe: “Porque vosotros
sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón
en la noche” (1 Ts. 5:2), dos versículos después hace la
siguiente aclaración para los creyentes: “Mas vosotros,
hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os
sorprenda como a ladrón”. Pablo inequívocamente enseña que
el regreso del Señor no será sorpresivo para el Cuerpo de
Cristo. El Señor Jesús también nos da señales específicas que
deben suceder: la manifestación del Anticristo, la Gran
Tribulación y las señales cósmicas en el cielo, la luna y las
estrellas (Mt. 24:15–31; Mr. 13:14–27; Lc. 21:20–28). El Señor
Jesús termina la lista diciendo “cuando veáis todas estas cosas,
conoced que está cerca [Su venida], a las puertas” (Mt. 24:33).
Q:
¿No hay arrebatamientos múltiples?
A:
Cuando juntamos todos los versículos sobre el arrebatamiento
podemos ver que cada uno de ellos contiene características muy
específicas y que todos son consistentes entre sí. Si tomamos la
Biblia literalmente y de forma normal, veremos que todos estos
pasajes hablan de un mismo evento, en singular.
Q:
La Biblia dice que el Señor Jesús vendrá en un tiempo de paz y
prosperidad. ¿No contradice esto la posición preira?
A:
No. El Señor Jesús compara el tiempo en que vendrá a los días de
Noé, cuando la gente estaba comiendo y bebiendo, casándose y
dándose en casamiento. Pero el punto del Señor no es la
prosperidad, sino que, a pesar de las advertencias de Noé, los
habitantes de la tierra permanecieron indiferentes a la ira de
Dios que estaba por caer sobre ellos. La parábola de las
vírgenes insensatas nos da más detalles sobre el tiempo en que
el Señor regresará: el Novio vendrá a la medianoche, a la
hora más oscura, después de que las vírgenes hayan perdido
la esperanza en Su venida. Esto no suena como un tiempo de
prosperidad para los escogidos.
Q:
Si el arrebatamiento ocurre durante la Tribulación, ¿por qué no
aparece descrito en el Apocalipsis?
A:
Esta pregunta habría que hacérsela a los pretribulacionistas
también. En ninguna parte del Apocalipsis podemos ver la
descripción del arrebatamiento. Inmediatamente después de los
juicios de los sellos, sin embargo, Juan describe “una gran
multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y
tribus y pueblos y lenguas… Estos son los que han salido de la
gran tribulación” (Ap. 7:9,14). Esta es una referencia
indirecta al arrebatamiento que ocurrió unos cuantos versículos
antes. Como vemos, la posición preira tiene más sobre qué
sostener su enseñanza que el pretribulacionismo, que requiere
que no haya absolutamente ninguna mención del arrebatamiento en
el Apocalipsis o alegoriza la orden que el Señor le hace a Juan
en Apocalipsis 4:1 (“Sube acá”) para hablar de un
arrebatamiento simbólico.
Q:
Los argumentos de la posición preira se fundamentan en la
creencia de que el Apocalipsis es consecutivo. El Apocalipsis es
un libro complicado. ¿Cómo pueden estar seguros de que es
consecutivo?
A:
Hay indicadores textuales —como el ordenamiento de cada grupo de
juicios que van del uno al siete— que demuestran claramente que
los juicios son ejecutados siguiendo un orden consecutivo. Estos
indicadores incluyen inequívocas referencias cronológicas, tales
como “entonces”, “después”, “después de esto”… La bien definida
estructura del Apocalipsis da testimonio sobre la naturaleza
consecutiva de los juicios, al igual que lo hace el simbolismo
con que se describen. No queremos decir con esto que todos los
eventos mencionados en el Apocalipsis son consecutivos, sino
solamente los juicios.
Q:
¿No son los sellos un cuadro sinóptico de la Semana
Septuagésima?
A:
Esta teoría crea muchas contradicciones en la Biblia. Una de las
más evidentes es la contradicción que existiría con Joel 2:31,
que dice que “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en
sangre, antes que venga el día grande y espantoso del Señor”.
“El día del Señor” es como se le llama tanto en el Antiguo como
en el Nuevo Testamento al tiempo en el que Dios juzgará al mundo
impío e impenitente. La descripción del profeta Joel y la del
sexto sello del Apocalipsis son correlativas casi palabra por
palabra. ¿Cómo puede el sexto sello ser parte del Día del
Señor, como la teoría del cuadro sinóptico propone, si Joel 2:31
nos dice que este evento precede al Día del Señor?
Simplemente no cuadra.
Q:
Si el señor Jesús regresa en físicamente por la Iglesia después
del sexto sello, y luego aparece físicamente para la Batalla de
Armagedón, ¿no estaría viniendo dos veces?
A:
No. La Biblia nos dice que sólo habrá una Segunda Venida de
Cristo. Los escritores del Nuevo Testamento usan con frecuencia
la palabra griega parousia para referirse a este magno
evento. Parousia, o “venida”, significa “venir para
quedarse; una presencia continua”. Es decir, Cristo regresa sólo
una vez y permanece en la tierra durante la administración de
los juicios del Día del Señor. Cuando se manifiesta ante los
ejércitos apostados para la Batalla de Armagedón, Él está
haciendo sólo eso manifestándose en Su rol de Rey de
reyes y Señor de señores.
Q:
Si hay cosas que tienen que suceder antes del arrebatamiento,
¿no se destruye la idea de la inminencia mencionada en la
Biblia?
A:
La palabra “inminencia” no aparece en la Biblia. La Escritura
habla de una actitud expectante, lo cual es algo totalmente
diferente al arrebatamiento “en cualquier momento” que enseñan
los pretribulacionistas. Según el Webster’s Dictionary,
la palabra inminencia significa “que está por suceder
prontamente de manera amenazante, como una espada que cuelga
sobre la cabeza de alguien”. Debido a los días en los que
vivimos, la venida del Señor Jesús es exactamente así. De hecho,
podemos decir que Su venida es más amenazante ahora que hace 100
años atrás.
Q:
Si
el arrebatamiento ocurre después del sexto sello, ¿a quién está
el Señor segando en Apocalipsis 14:14-16?
A:
A
los incrédulos. Cuando la Biblia habla de la “siega” viene a
nuestra mente el acto de separar el trigo y la cizaña del que
hablan los evangelios. Sin embargo, Apocalipsis 14:19 nos dice
que este pasaje no está hablando de creyentes si no de
incrédulos, porque dice: “Y el ángel arrojó su hoz en la tierra,
y vendimió [segó] la viña de la tierra, y echó las uvas en el
gran lagar de la ira de Dios”. Como “no nos ha puesto Dios para
ira”, está siega no puede incluir a los creyentes.
Q:
¿No se refiere el Señor, en Mateo 24, a Su aparición para la
Batalla de Armagedón?
A:
Su aparición para la Batalla de Armagedón es un evento muy
diferente, con un muy diferente grupo de características. No hay
toque de trompeta, ni resurrección de los muertos, ni salvación
de la persecución del Anticristo. La manifestación del Señor
Jesús en la Batalla de Armagedón es con el único propósito de
acabar con la bestia (el Anticristo) y su falso profeta. Su
regreso físico ocurrió mucho antes, después de la apertura del
sexto sello, cuando arrebató a los escogidos.
Q:
¿Qué importancia práctica tiene esto para mí?
A:
El Señor Jesús se asocia repetidamente a los últimos tiempos con
los días de Noé. La certeza del implacable juicio de Dios le dio
a Noé el valor que de otra manera le hubiera faltado y la
voluntad para arriesgarlo todo con tal de obedecer la Palabra de
Dios. Si Noé lo arriesgó todo por el evangelio porque sabía que
el fin estaba cerca, ¿cuánto más responsable por las almas
debería sentirse la Iglesia de los últimos tiempos? La posición
preira es también un llamado a la santidad individual. Sólo una
iglesia recibe del Señor la promesa “te guardaré de la hora de
la prueba”, la fiel iglesia de Filadelfia. ¿Habrá algún creyente
que no quiera estar formando parte de esta iglesia cuando el
Señor venga?
Q:
¿Qué importancia tiene esto de todas formas? ¿No debemos sólo
estar preparados para la venida del Señor Jesús, cuando sea que
venga?
A:
Si el arrebatamiento pretribulacional fuera verdad, estaríamos
de acuerdo. Pero si el arrebatamiento pretribulacional es falso,
las consecuencias serán desastrosas. La mayoría de la
Cristiandad, esperando ser llevada al cielo, será sorprendida
sin ninguna preparación cuando estalle contra ella la
persecución más devastadora que habrá en toda la historia de la
humanidad. Muchos tropezarán, incluso perecerán.
Q:
¿Y si están equivocados?
A:
Será la mejor equivocación que habremos cometido. Pero la
pregunta realmente importante es, ¿y si estamos en lo cierto?
Millones de creyentes despertarán un día para comenzar a vivir
la peor pesadilla de sus vidas. Será un tiempo inimaginablemente
peligroso. Ojalá fuésemos nosotros los que nos hayamos
equivocado.
Antes de la Ira de Dios
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