Antes de la ira de dios:

La Respuesta Biblica Acerca del Momento en que Ocurrirá el Arrebatamiento

 

Bookstore & Publishing

Christian titles

Self-publishing titles

Copyediting & MSS services

Reviews of Prophecy Titles

Author Columns & Movie Reviews

Everyday Evangelist Column

Talkin' Rapture Column 

Movie Reviews

ABout Us

Contact Us

What We Believe

View Our Site Feedback

Miscellaneous

Additional Prewrath Resources

Recommended Prewrath Reading

Recommended Apologetics Reading

Take the Pretrib Test

Preguntas y Respuestas Sobre el Arrebatamiento Preira y Sobre Este Libro

Q: ¿Cuál es la importancia de distinguir entre todas las diferentes posiciones sobre el arrebatamiento?

A: La Biblia enseña que la copa de la iniquidad del hombre un día se llenará y que Dios regresará a juzgar a la humanidad. La preparación para Su retorno y la ejecución del juicio del mundo impío y rebelde se efectuará en un periodo de siete años dividido en tres partes: los juicios de los sellos, los juicios de las trompetas y los juicios de las copas, cada uno superando al anterior en intensidad. Al final de este periodo, el Señor Jesús se manifestará en la Batalla de Armagedón y reclamará Su derecho al trono. Antes de que Dios derrame Su ira, sin embargo, la Biblia promete que el Señor Jesús arrebatará a los escogidos que conforman la Iglesia fiel y verdadera, llevándoselos al cielo.

La posición del arrebatamiento pretribulacional enseña que la ira de Dios comenzará al iniciarse esta fase de siete años, fase que es comúnmente llamada “Periodo Tribulacional”. Por lo tanto, básicamente el pretribulacionismo enseña que el arrebatamiento debe ocurrir antes de que la “Tribulación” comience. La posición del arrebatamiento durante la tribulación enseña que la ira de Dios comenzará a la mitad del “Periodo Tribulacional”; por lo tanto el arrebatamiento ocurrirá a la mitad de esta fase también. La posición del arrebatamiento postribulacional enseña que la ira de Dios, y por lo tanto el arrebatamiento, ocurrirá al final de este “Periodo Tribulacional”.

Recientemente a salido a la palestra otra posición: la preira, que es la posición presentada en este libro. Como el mesotribulacionismo, la posición preira enseña que el arrebatamiento ocurrirá durante el  “Periodo Tribulacional” de siete años, pero en vez de situar este evento en un nebuloso punto medio lo sitúa en una bien definida secuencia de eventos — antes del Día del Señor, el cual contiene la ira de Dios. Es nuestra convicción que esta es la enseñanza bíblica correcta y que es la posición enseñada por el Señor Jesús y los escritores del Nuevo Testamento.

Q: ¿Por qué desacreditan al pretribulacionismo y no a las otras posiciones?

A: A diferencia del mesotribulacionismo y del postribulacionismo, que enseñan que los creyentes tendrán que sufrir algunos de los juicios de Dios, el pretribulacionismo enseña que los creyentes serán arrebatados antes de que comience el “Periodo Tribulacional” de siete años, lo que los deja vulnerables y sin preparación espiritual para enfrentar el tiempo más peligroso que habrá en toda la historia de la humanidad. Aunque no concordamos totalmente con el meso y postribulacionismo, no los desacreditamos porque es la preparación para enfrentar lo que está por venir, y no los detalles en la secuencia de los eventos, lo que realmente importa.

Q: Desde un punto de vista bíblico, ¿qué tiene de malo el pretribulacionismo?

A: La enseñanza no se encuentra en la Biblia. Aun los eruditos pretribulacionistas admiten que no existe evidencia bíblica directa que apoye esta posición. El error generado por esta enseñanza es tan antigua como su nombre, el arrebatamiento pre-tribulación(al). La Biblia no menciona ningún periodo llamado “el Periodo Tribulacional”. El nombre más correcto para este tiempo es la Semana Septuagésima de Daniel, el cual se surge de la lectura de Daniel 9:24. Por último, el pretribulacionismo  sitúa al arrebatamiento en un tiempo diferente del que se determinaría por medio de una lectura literal de los textos bíblicos que mencionan el tema. Las consecuencias prácticas de esta falsa enseñanza, para la generación que entre a la Semana 70, generación de la que nosotros fácilmente podríamos ser parte, serán desastrosas.

Q: ¿Cómo pueden ir en contra de lo que los eruditos bíblicos han enseñado durante 2.000 años?

A: No estamos en conflicto con lo que han enseñado los teólogos durante 2.000 años. Estamos en conflicto sólo con lo que han enseñado algunos teólogos durante estos últimos 200 años. El pretribulacionismo es una enseñanza que se desarrolló sólo a comienzos del 1800, y hay muchos grandes eruditos bíblicos clásicos que han rechazado la posición.

Q: ¿Por qué no dejar que los eruditos resuelvan el problema?

A: Sin duda que la mayoría de los prominentes eruditos pretribulacionistas de hoy en día creen sinceramente que el pretribulacionismo es la posición correcta. Sin embargo, la Biblia nos ordena a los creyentes a examinarlo todo y a retener sólo lo bueno (1 Ts. 5:21). Esto significa que no debemos dejar que los pastores y los teólogos piensen por nosotros. Cada creyente tiene la responsabilidad de examinar las enseñanzas de los hombres a la luz de la Palabra de Dios.

Q: ¿No está la Iglesia exenta de “la Tribulación”?

A: No. La Biblia nos dice que la Iglesia está exenta sólo de la ira de Dios. La ira de Dios está contenida en el Día del Señor, el cual ocurre después de la apertura del sexto sello. La Gran Tribulación coincide con el quinto sello, el cual precede a la ira de Dios.

Q: ¿No es la Gran Tribulación sólo para los judíos?

A: En Mateo 24, los discípulos del Señor le hacen la siguiente pregunta: “¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?” En respuesta el Señor Jesús enumera una muy específica lista de las señales de los últimos tiempos, incluyendo la Gran Tribulación, que precederá Su retorno. Muchos sugieren que Su respuesta se aplica sólo a Israel, puesto que la pregunta fue formulaba antes de la fundación de la Iglesia. Sin embargo, los discípulos que hicieron esta pregunta fueron los mismos discípulos que estaban reunidos para Pentecostés. El Señor Jesús se está dirigiendo a los creyentes.

Q: ¿Significa esto que ustedes creen que el programa de Dios para la Iglesia es el mismo para Israel?

A: No. Dios hizo un pacto con Israel, y lo cumplirá. Sin embargo, habiendo sido injertada en el olivo (Ro. 11:17), la Iglesia es parte del plan de Dios.

Q: Pablo dice que no nos ha puesto Dios para ira (1 Ts. 5:9). ¿La ira de Dios no está contenida en los sellos?

A: No. La ira de Dios es parte del Día del Señor, el cual no comienza sino hasta después de la apertura del sexto sello.

Q: ¿Por qué haría Dios que la Iglesia pasara por juicios diseñados para Israel?

A: Cuando el Señor Jesús regrese, lo hará para presentarse a Sí mismo una Iglesia sin “mancha ni arruga ni cosa semejante” (Ef. 5:27). Si él Señor regresará hoy, ¿podemos honestamente decir que todo el cuerpo de creyentes está listo para presentarse ante Él? ¿Puede la Iglesia actual ser descrita como no teniendo “mancha ni arruga ni cosa semejante”? Los sellos son la característica de un periodo de refinamiento por fuego por la que la Iglesia debe pasar a fin de que el Señor pueda presentársela a Sí mismo. Aunque posicionalmente cada creyente está justificado por Dios, no lo está en su vida práctica.

Q: Durante los juicios de los sellos, la cuarta parte de la población mundial perecerá a causa de las guerras, las epidemias, las hambrunas y los desastres naturales. ¡Eso es más de un billón de personas! Dios no le haría eso a Sus hijos.

A: ¿Por qué no? Dios lo ha hecho en el pasado y lo hará de nuevo en el futuro. A través de todo el Antiguo Testamento, se ve a Dios enviando guerras, hambrunas, sequías y plagas sobre Israel con el fin de que Su pueblo abandone la idolatría. Todos los que esgrimen el argumento de “Dios no haría eso” deberían leer Deuteronomio 28.

Q: Si es cierto que la Iglesia pasará a través de algunos de los juicios de Dios descritos en el Apocalipsis, ¿por qué no se menciona a la Iglesia después del capítulo 4?

A: Se menciona. Juan no usa específicamente la palabra “iglesia”. Él sólo usa la palabra “iglesia” para referirse a las advertencias que el Señor Jesús les da a cuerpos específicos de creyentes, no a todo el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, la ausencia de la palabra “iglesia” en los capítulos posteriores no se puede usar para decir que el Cuerpo de Cristo no estará en la tierra durante este tiempo. De hecho, las cartas a las siete iglesias de Apocalipsis 2 y 3 indican con claridad que la Iglesia estará en la tierra durante los primeros seis sellos. El Señor Jesús les dice a cinco de estas iglesias que deben arrepentirse y les dice a las seis que deben prepararse para vencer. La pregunta que el lector de estos pasajes debiera hacerse es  “¿Vencer qué?” El Señor Jesús responde a continuación esta pregunta al describir los juicios de los sellos.

Q: ¿No es el arrebatamiento cuando Juan es llamado al cielo en Apocalipsis 4?

A: No. El Señor Jesús llama a Juan al cielo para que contemple “las cosas que sucederán después de estas”. Sugerir que la ascensión de Juan simboliza el arrebatamiento de todos los creyentes requiere que el lector deje de lado la lectura literal de la Biblia para leerla alegóricamente. Aun los mismos eruditos pretribulacionales concuerdan en que esta no es una forma aceptable de interpretar este pasaje.

Q: “Te guardaré de la hora de la prueba” ¿No promete esto la Biblia?

A: Una vez que comprendemos el significado bíblico de la frase, “Te guardaré de la hora de la prueba”, queda claro que no se la puede utilizar para sostener la enseñanza de que la Iglesia será arrebatada para evitar que los creyentes entren al “Periodo Tribulacional”, o, dicho correctamente, a la Semana Septuagésima. En vez de eso, la promesa comprueba que la Iglesia estará presente durante este periodo, y que en medio de él Dios protegerá sobrenaturalmente a un grupo de creyentes, la Iglesia de Filadelfia, Su Novia verdadera y fiel.

Q: ¿No hablan las cartas a las siete iglesias de una iglesia verdadera que será arrebatada antes de la Tribulación y de seis iglesias falsas que se quedarán en la tierra a sufrir la Tribulación?

A: El Señor Jesús nunca dice que estas sean iglesias falsas. De hecho, la mayoría de estas iglesias son elogiadas por sus obras, su adherencia a la sana doctrina y su fidelidad. La misma orden que el Señor les da a los cristianos de todas las épocas, nosotros incluidos, es la que les da a cuatro de las seis iglesias: que se arrepientan de sus pecados, que perseveren y que venzan.

Q: Estas cartas fueron escritas para iglesias del primer siglo. ¿Por qué deberían ser para nosotros también?

A: Es cierto que estas iglesias existieron durante el primer siglo de nuestra era. Pero esto de ninguna manera las hace irrelevantes para nosotros hoy en día. Si las desechamos a ellas, deberíamos también desechar todo el Nuevo Testamento (excepto los evangelios), ya que este también está compuesto por cartas que fueron escritas para individuos e iglesias específicas de ese tiempo. Sabemos que las cartas a las siete iglesias son relevantes para los cristianos de los últimos tiempos porque ellas contienen referencias especificas a los últimos tiempos. Por ejemplo, el Señor Jesús les dice “vendré pronto a ti” a las iglesias tibias y transigentes; a la iglesia corrompida le dice “pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”; y a la iglesia muerta le advierte “vendré sobre ti como ladrón”, una referencia clara a Su segunda venida (1 Ts. 5:2).

Q: ¿Puede ser que las siete iglesias representen en realidad épocas de la historia eclesiástica?

A: Para aceptar la posición de “épocas de las iglesias” uno debe dejar de lado la lectura normal y literal de la Biblia y leerla de forma alegórica. Además, se debe estar dispuesto a aceptar que la Iglesia de Filadelfia representa a todo el Cuerpo de Cristo: ferviente, santificado y listo para ser llevado al cielo. Por muy lindo que sea este cuadro es, una mirada realista nos dice que este no es el caso.

Q: ¿No dice la Biblia que el Espíritu Santo debe ser quitado de la tierra antes de que se manifieste el Anticristo?

A: No. Este argumento proviene de 2 Tesalonicenses 2:7: “…hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio…” El ministerio del Espíritu Santo es enseñar, consolar, interceder, convencer, guiar, fortalecer, santificar y regenerar, no impedir el pecado o evitar que se manifieste “el hombre de pecado”. Además, el Señor Jesús dijo que nos enviaría a un Consolador, el Espíritu Santo, para guiar y dar testimonio (enseñar) a todos los creyentes; lo que significa que Él debe estar disponible también para aquellos que serán salvos después del arrebatamiento.

Q: Si se supone que debemos esperar ver al Anticristo como una de las señales de los últimos tiempos, ¿por qué ninguno de los escritores del Nuevo Testamento nos lo dice?

A: Tres de ellos lo hacen: Mateo, al registrar las palabras del Señor en Mateo 24:15; Marcos, al registrar las palabras del Señor en Marcos 13:14; y Pablo, en 2 Tesalonicenses 2:3–8.

Q: Al situar el arrebatamiento entre los sellos sexto y séptimo, ¿no están contradiciendo la enseñanza del Señor Jesús en cuanto a que nadie conoce el día ni la hora?

A: No. El Señor Jesús dice que cuando veamos las señales sabremos que nuestra redención está cerca (Lc. 21:28). Lo mismo enseña con la parábola de la higuera en Mateo 24:32–34. Habrá un tiempo en la secuencia de los eventos en que los creyentes podremos anticipar, aunque no calcular, el retorno de nuestro Salvador.

Q: ¿No enseña la Biblia que el arrebatamiento será un evento silencioso, secreto, revelado sólo a los creyentes?

A: La Biblia enseña que el Señor Jesús regresará a la tierra de la misma manera como ascendió: en forma física. Descenderá del cielo con voz de mando y con trompeta de Dios (1 Ts. 4:16), y todo ojo le verá (Ap. 1:7). Los muertos en Cristo saldrán de sus tumbas y junto con los creyentes que estén vivos serán arrebatados a las nubes para recibir al Señor en el aire (1 Ts. 4:17). Sólo los creyentes serán arrebatados, pero todo el mundo los verá.

Q: ¿No es la venida del Señor para el arrebatamiento un evento “parcial” o espiritual? ¿No regresa Él físicamente recién para la Batalla de Armagedón?

A: El Señor Jesús regresa sólo una vez — para arrebatar a Su Iglesia y derramar Su juicio sobre el mundo impenitente. De ahí que se llame la Segunda Venida de Cristo. Hay sólo una. Cada referencia bíblica a Su venida indica que esta Él vendrá en forma corporal, física, visible. “Por que el señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Ts. 4:16-17). Y, “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él…” (2 Ts. 2:1). Varios otros pasajes se podrían citar.

Q: ¿No dice la Biblia que el arrebatamiento será sorpresivo, que el señor vendrá como ladrón en la noche?

A: No. La Biblia enseña que el arrebatamiento será sorpresivo sólo para el mundo incrédulo. Aunque Pablo escribe: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche” (1 Ts. 5:2), dos versículos después hace la siguiente aclaración para los creyentes: “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como a ladrón”. Pablo inequívocamente enseña que el regreso del Señor no será sorpresivo para el Cuerpo de Cristo. El Señor Jesús también nos da señales específicas que deben suceder: la manifestación del Anticristo, la Gran Tribulación y las señales cósmicas en el cielo, la luna y las estrellas (Mt. 24:15–31; Mr. 13:14–27; Lc. 21:20–28). El Señor Jesús termina la lista diciendo “cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca [Su venida], a las puertas” (Mt. 24:33).

Q: ¿No hay arrebatamientos múltiples?

A: Cuando juntamos todos los versículos sobre el arrebatamiento podemos ver que cada uno de ellos contiene características muy específicas y que todos son consistentes entre sí. Si tomamos la Biblia literalmente y de forma normal, veremos que todos estos pasajes hablan de un mismo evento, en singular.

Q: La Biblia dice que el Señor Jesús vendrá en un tiempo de paz y prosperidad. ¿No contradice esto la posición preira?

A: No. El Señor Jesús compara el tiempo en que vendrá a los días de Noé, cuando la gente estaba comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento. Pero el punto del Señor no es la prosperidad, sino que, a pesar de las advertencias de Noé, los habitantes de la tierra permanecieron indiferentes a la ira de Dios que estaba por caer sobre ellos. La parábola de las vírgenes insensatas nos da más detalles sobre el tiempo en que el Señor regresará: el Novio vendrá a la medianoche, a la hora más oscura, después de que las vírgenes hayan perdido la esperanza en Su venida. Esto no suena como un tiempo de prosperidad para los escogidos.

Q: Si el arrebatamiento ocurre durante la Tribulación, ¿por qué no aparece descrito en el Apocalipsis?

A: Esta pregunta habría que hacérsela a los pretribulacionistas también. En ninguna parte del Apocalipsis podemos ver la descripción del arrebatamiento. Inmediatamente después de los juicios de los sellos, sin embargo, Juan describe “una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas… Estos son los que han salido de la gran tribulación” (Ap.  7:9,14). Esta es una referencia indirecta al arrebatamiento que ocurrió unos cuantos versículos antes. Como vemos, la posición preira tiene más sobre qué sostener su enseñanza que el pretribulacionismo, que requiere que no haya absolutamente ninguna mención del arrebatamiento en el Apocalipsis o alegoriza la orden que el Señor le hace a Juan en Apocalipsis  4:1 (“Sube acá”) para hablar de un arrebatamiento simbólico.

Q: Los argumentos de la posición preira se fundamentan en la creencia de que el Apocalipsis es consecutivo. El Apocalipsis es un libro complicado. ¿Cómo pueden estar seguros de que es consecutivo?

A: Hay indicadores textuales —como el ordenamiento de cada grupo de juicios que van del uno al siete— que demuestran claramente que los juicios son ejecutados siguiendo un orden consecutivo. Estos indicadores incluyen inequívocas referencias cronológicas, tales como “entonces”, “después”,  “después de esto”… La bien definida estructura del Apocalipsis da testimonio sobre la naturaleza consecutiva de los juicios, al igual que lo hace el simbolismo con que se describen. No queremos decir con esto que todos los eventos mencionados en el Apocalipsis son consecutivos, sino solamente los juicios.

Q: ¿No son los sellos un cuadro sinóptico de la Semana Septuagésima?

A: Esta teoría crea muchas contradicciones en la Biblia. Una de las más evidentes es la contradicción que existiría con Joel 2:31, que dice que “El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso del Señor”. “El día del Señor” es como se le llama tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento al tiempo en el que Dios juzgará al mundo impío e impenitente. La descripción del profeta Joel y la del sexto sello del Apocalipsis son correlativas casi palabra por palabra. ¿Cómo puede el sexto sello ser parte del Día del Señor, como la teoría del cuadro sinóptico propone, si Joel 2:31 nos dice que este evento precede al Día del Señor? Simplemente no cuadra.

Q: Si el señor Jesús regresa en físicamente por la Iglesia después del sexto sello, y luego aparece físicamente para la Batalla de Armagedón, ¿no estaría viniendo dos veces?

A: No. La Biblia nos dice que sólo habrá una Segunda Venida de Cristo. Los escritores del Nuevo Testamento usan con frecuencia la palabra griega parousia para referirse a este magno evento. Parousia, o “venida”, significa “venir para quedarse; una presencia continua”. Es decir, Cristo regresa sólo una vez y permanece en la tierra durante la administración de los juicios del Día del Señor. Cuando se manifiesta ante los ejércitos apostados para la Batalla de Armagedón, Él está haciendo sólo eso manifestándose en Su rol de Rey de reyes y Señor de señores.

Q: Si hay cosas que tienen que suceder antes del arrebatamiento, ¿no se destruye la idea de la inminencia mencionada en la Biblia?

A: La palabra “inminencia” no aparece en la Biblia. La Escritura habla de una actitud expectante, lo cual es algo totalmente diferente al arrebatamiento “en cualquier momento” que enseñan los pretribulacionistas. Según el Webster’s Dictionary, la palabra inminencia significa “que está por suceder prontamente de manera amenazante, como una espada que cuelga sobre la cabeza de alguien”. Debido a los días en los que vivimos, la venida del Señor Jesús es exactamente así. De hecho, podemos decir que Su venida es más amenazante ahora que hace 100 años atrás.

Q: Si el arrebatamiento ocurre después del sexto sello, ¿a quién está el Señor segando en Apocalipsis 14:14-16?

A: A los incrédulos. Cuando la Biblia habla de la “siega” viene a nuestra mente el acto de separar el trigo y la cizaña del que hablan los evangelios. Sin embargo, Apocalipsis 14:19 nos dice que este pasaje no está hablando de creyentes si no de incrédulos, porque dice: “Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió [segó] la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios”. Como “no nos ha puesto Dios para ira”, está siega no puede incluir a los creyentes.

Q: ¿No se refiere el Señor, en Mateo 24, a Su aparición para la Batalla de Armagedón?

A: Su aparición para la Batalla de Armagedón es un evento muy diferente, con un muy diferente grupo de características. No hay toque de trompeta, ni resurrección de los muertos, ni salvación de la persecución del Anticristo. La manifestación del Señor Jesús en la Batalla de Armagedón es con el único propósito de acabar con la bestia (el Anticristo) y su falso profeta. Su regreso físico ocurrió mucho antes, después de la apertura del sexto sello, cuando arrebató a los escogidos.

Q: ¿Qué importancia práctica tiene esto para mí?

A: El Señor Jesús se asocia repetidamente a los últimos tiempos con los días de Noé. La certeza del implacable juicio de Dios le dio a Noé el valor que de otra manera le hubiera faltado y la voluntad para arriesgarlo todo con tal de obedecer la Palabra de Dios. Si Noé lo arriesgó todo por el evangelio porque sabía que el fin estaba cerca, ¿cuánto más responsable por las almas debería sentirse la Iglesia de los últimos tiempos? La posición preira es también un llamado a la santidad individual. Sólo una iglesia recibe del Señor la promesa “te guardaré de la hora de la prueba”, la fiel iglesia de Filadelfia. ¿Habrá algún creyente que no quiera estar formando parte de esta iglesia cuando el Señor venga?

Q: ¿Qué importancia tiene esto de todas formas? ¿No debemos sólo estar preparados para la venida del Señor Jesús, cuando sea que venga?

A: Si el arrebatamiento pretribulacional fuera verdad, estaríamos de acuerdo. Pero si el arrebatamiento pretribulacional es falso, las consecuencias serán desastrosas. La mayoría de la Cristiandad, esperando ser llevada al cielo, será sorprendida sin ninguna preparación cuando estalle contra ella la persecución más devastadora que habrá en toda la historia de la humanidad. Muchos tropezarán, incluso perecerán.

Q: ¿Y si están equivocados?

A: Será la mejor equivocación que habremos cometido. Pero la pregunta realmente importante es, ¿y si estamos en lo cierto? Millones de creyentes despertarán un día para comenzar a vivir la peor pesadilla de sus vidas. Será un tiempo inimaginablemente peligroso. Ojalá fuésemos nosotros los que nos hayamos equivocado.

Antes de la Ira de Dios

Contenido

Capítulo de muestra

Comprar la versión impresa

Order by mail.

Nota: El precio es para entregas en los Estados Unidos únicamente.